SENADOR PIETRO RIZZUTO

El amor es la fuerza más humilde, pero la más poderosa de que dispone el hombre
“Mahatma Gandhi”

Nacido en Cattolica Eraclea, una bella región agrícola de la campiña italiana en 1934, el joven Pietro Rizzuto emigró a Canadá a la edad de 20 años, donde con trabajo y esfuerzo, estableció la base de su familia en la ciudad de Montreal.

Su trayectoria y participación en labores sociales en esta ciudad fue sobresaliente, de forma especial en su interés por apoyar a las personas con menores oportunidades, como a los inmigrantes Italianos a quienes ayudaba a obtener empleo, acceso a la salud y un modo de vivir que les permitiera crecer y desarrollarse económica y socialmente, razones, entre otras, por los que en el año de 1976 fue invitado a formar parte del Senado de Canadá convirtiéndose así en el Senador más joven de la historia de dicho país, y en el primer Senador no nacido en Canadá. Años después, mientras vacacionaba en Nuevo Vallarta, sintió una afinidad y atracción por la región gracias a la semejanza de su bella ciudad natal, lo que lo motivaba a salir y caminar para convivir con la gente de la región, buscando participar en la promoción y realización de diversas obras de carácter social, lo que por su inquietud natural lo llevo a apoyar activamente en diferentes actividades en beneficio de Instituciones Educativas, la Iglesia de Jarretaderas y Casas Hogar.

El Senador Pietro Rizzuto centró gran parte de su vida esforzándose por promover el desarrollo urbano de esta región, así como el desarrollo de los habitantes de las zonas rurales y de los agricultores y pescadores. Todas sus obras, sus valores, los principios que fundamentaron sus acciones han encontrado continuidad gracias al impulso y compromiso de su hijo Alfonso Rizzuto, quien trabajando de forma conjunta con su familia, ha dado vida y concretado uno de los grandes sueños del Senador al dar vida y dirección a la Fundación Pietro Rizzuto, ya que de esta forma continúan con el esfuerzo por promover el desarrollo urbano de esta región, así como el desarrollo de los habitantes de las zonas rurales y de los agricultores y pescadores al realizar diversas acciones en beneficio de la comunidad.

El legado del Senador, quien falleció en Montreal en 1997, así como su visión y valores, continúan beneficiando a muchos de los habitantes de esta región de la que fue pionero, a través de las continuidad impulso y compromiso de su hijo Alfonso Rizzuto, quien trabajando en forma conjunta con su familia, colaborando significativamente en la proyección de Riviera Nayarit como unos de los destinos más importantes de México.